Cuento para la lotería bitacorera

Me apunto a la iniciativa de Lotería Bitacorera con este breve cuento… o lo que sea.

Le habían dado la peor de las noticias posibles pero su vida no había sido un camino de rosas, seguro que sería capaz de superar ese otro peldaño con forma de tumor. En cuanto llegase a casa encendería su ordenador y buscaría en Internet esas direcciones en las que el Doctor le había asegurado que encontraría información y apoyo. Caminaba convencido de que entre esa larga lista de direcciones que su compañero llevaba apuntadas en un papel habría alguna a la que sería capaz de acceder. Pobre ciego iluso.

Dedicado a John Slatin, que me hizo ver la importancia de hacer webs accesibles.


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